“En el Colegio Los Andes armonizamos el bienestar emocional en un ambiente académico para forjar ciudadanos íntegros, fundamentados en nuestros valores institucionales que los preparan para los desafíos de la vida moderna. Trabajamos con las familias en una red de apoyo mutuo, orientando el talento de nuestros estudiantes hacia el progreso y la construcción de una sociedad en paz.”
El Colegio Los Andes, con sede en la hermosa ciudad de Santiago de Cali, fue fundado en 1978 por iniciativa del Mg. Enrique Hinaoui Cardozo, ilustre ciudadano de nuestra ciudad.
Ante la necesidad de ampliar la cobertura educativa de una urbe en crecimiento y con el noble propósito de impartir una enseñanza orientada hacia el desarrollo del civismo y los valores humanos, creó esta institución en el reconocido sector de San Fernando.
El Mg. Hinaoui Cardozo concibió el colegio como un centro educativo de puertas abiertas, procurando el ingreso a todo aquel estudiante genuinamente motivado. Esta filosofía ha marcado el espíritu inclusivo de la institución desde sus inicios.
Primera promoción
de bachilleres
Promociones
hasta hoy

El Mg. Enrique Hinaoui Cardozo funda el Colegio Los Andes en el barrio San Fernando de Cali, con la visión de una educación inclusiva y basada en valores.

El colegio obtiene su aprobación oficial y gradúa su primera promoción de bachilleres, iniciando una tradición de excelencia que perdura hasta hoy.

Por iniciativa de la Administradora de Empresas Adriana Hinaoui Salazar, se abre la nueva sede semi-campestre en el barrio Capri, con 100 estudiantes de Primera Infancia y Primaria.

La sede San Fernando da apertura a la Educación por Ciclos, brindando a jóvenes y adultos la oportunidad de terminar sus estudios de Básica Secundaria y Media Vocacional.

Hoy, el legado del Mg. Enrique Hinaoui Cardozo y su hija Adriana Hinaoui Salazar es continuado por Diana, Paulo y Carlos Hinaoui Salazar, manteniendo el mismo espíritu de puertas abiertas y excelencia. El Rector actual es el Mg. Paulo Andrés Hinaoui Salazar.
La misión del Colegio Los Andes es forjar el ser para la vida, el progreso y la paz. Reconocemos que la educación es la herramienta más poderosa para forjar el futuro. Por ello, nuestro compromiso es ir más allá del conocimiento, cultivando en cada estudiante habilidades, actitudes y valores esenciales que les permitan:
Para analizar la realidad social, económica y productiva, y tomar decisiones conscientes.
Para enfrentar el fracaso y las adversidades, convirtiéndolas en oportunidades de crecimiento.
Para valorar la vida de los demás, entendiendo la importancia del bienestar colectivo.
Para el intercambio de opiniones, la construcción de acuerdos y el respeto mutuo.
Para saber elegir lo bueno, con el compromiso de contribuir de manera positiva a la sociedad y al mundo.
Para analizar la realidad social, económica y productiva, y tomar decisiones conscientes.
Hacia el año 2030, el Colegio Los Andes se consolidará como una institución educativa de excelencia en la ciudad de Cali. Nuestro Proyecto Educativo Institucional propiciará la formación de hombres y mujeres capaces de encontrar en cada experiencia —social, familiar y laboral— nuevas posibilidades de crecimiento y mejora constante.
Seremos un lugar de tolerancia y apertura al pluralismo ideológico, religioso y cultural, donde se forme y potencie al ser humano a través de la investigación de la realidad y el uso de las nuevas tecnologías. Así, cada individuo podrá:
Analizando su pasado, presente y futuro para construir su propio camino.
Usando el estudio y el conocimiento para imaginar un futuro más justo, armonioso y solidario para todos
Transformando los desafíos del entorno en caminos para el progreso, la vida y la paz.
Nuestra mayor fortaleza es la educación en valores, porque entendemos que la excelencia educativa es incompleta sin la excelencia humana. Por ello, nuestra formación en valores es el eje transversal de todo nuestro currículo, una fortaleza perfeccionada a lo largo de 48 años de historia. Cultivamos valores como el respeto, la sana convivencia, la responsabilidad, la tolerancia, el amor al estudio y la solidaridad, formando líderes que actúan con integridad y preparados para tomar decisiones éticas en cualquier contexto
El respeto es la piedra angular de nuestro proyecto educativo. Además de ser un valor, es la condición necesaria para que todos los demás valores (convivencia, solidaridad, etc.) puedan existir y florecer. Actúa como el puente que conecta el desarrollo individual con el bienestar colectivo.
Es la aceptación de las diferencias, la base de la convivencia social y el pilar de la ciudadanía consciente.
La responsabilidad es el eje central que conecta todos los demás pilares institucionales, porque implica la capacidad del individuo de responder por sus actos y de contribuir a su propio desarrollo y al de su entorno.
Es el primer paso hacia la autonomía, motor del aprendizaje y la colaboración, fundamento de la madurez y la contribución social.
La sana convivencia es la manifestación tangible de la filosofía del colegio. Es el entorno seguro y positivo donde los estudiantes pueden desarrollarse plenamente y es el reflejo la vivencia diaria en los principios de la institución.
Es el espacio seguro y amoroso, motor de la interacción social y el aprendizaje y, el cimiento de la comunidad.
La solidaridad es la expresión práctica de la ética del colegio, demostrando cómo los principios se manifiestan en acciones concretas que benefician a la comunidad. Es el puente que conecta el desarrollo individual con el bienestar colectivo.
Aprenden a compartir, se enfoca en la acción colectiva y se convierte en un compromiso social y un liderazgo ético.
El amor al estudio es el combustible que le da propósito y energía al proceso educativo, transformando el aprendizaje de una obligación a una pasión.
Es la curiosidad por explorar el mundo, convierte el aprendizaje en una aventura de descubrimiento y se transforma en el impulso para la excelencia.
La tolerancia es una habilidad activa y necesaria para la vida en sociedad. No es una simple aceptación pasiva, sino una competencia práctica que permite a los estudiantes interactuar de manera constructiva en un mundo cada vez más diverso.
Es la aceptación de las diferencias y una herramienta para la convivencia en un mundo globalizado.
La bandera está compuesta por una franja azul en la parte superior, una franja blanca en la parte inferior y un sol amarillo en el centro.
Azul (Superior): Simboliza el horizonte y la aspiración. Representa las metas elevadas y la búsqueda de la sabiduría y el conocimiento, guiando a los estudiantes a la cima de la excelencia.
Blanco (Inferior): Simboliza la paz y la pureza. Es la base ética, la integridad y la honestidad sobre la cual se cimienta la convivencia y la formación en valores.
Sol Amarillo (Centro): Simboliza la luz, el conocimiento y la motivación. Es el elemento vital que representa al estudiante, el protagonista del proceso educativo y el eje central de la filosofía de "puertas abiertas" de nuestro fundador.
El búho representa la sabiduría, el conocimiento profundo y la perspicacia. Inspira a los estudiantes a ser observadores, analíticos y a valorar el estudio concentrado, siendo el guardián del conocimiento que utiliza la inteligencia para guiar el camino hacia el progreso.
El proyecto “Syllabus” es un proyecto transversal que ejecuta la institución, con el objetivo de promover la lectura en los estudiantes, mejorando los procesos de comprensión de lectura en ellos y generando a su vez una mayor cultura general en cuanto a obras literarias representativas mundialmente. El proyecto consiste en la lectura de una obra literaria por cada módulo académico
En el Colegio Los Andes San Fernando, concebimos la educación como una alianza estratégica donde la institución y el hogar actúan de forma mancomunada, estableciendo una sinergia fundamental para el éxito del estudiante. Entendemos que nuestro rol pedagógico y la labor formativa de los padres no son tareas aisladas, sino que se complementan de manera integral: mientras la familia aporta los cimientos afectivos y de identidad, el colegio potencia el desarrollo académico y socioemocional. Este vínculo estrecho garantiza que cada niño o niña reciba un acompañamiento coherente y personalizado, convirtiendo a la comunidad educativa en un entorno seguro que impulsa su proyecto de vida con la ayuda idónea en cada etapa